(La Opinión de Zamora)
(El Norte de Castilla)
(La Opinión de Zamora)

Respetuosa por encima de todo.
Primero mi profe, después mi amiga, alguien a quien he admirado siempre.
No fueron fáciles los tiempos vividos y aún así siempre te dirigiste a nosotros con una sonrisa.

Todo lo que hacías, lo hacías bien.


Formé parte de Elvira1.jpguna de las primeras promociones del grupo TIZONA del que fuiste directora durante años.

Recuerdo que cuando preparábamos alguna obra de teatro, lejos de limitarte a hacernos aprender un texto y reproducirlo sin más, tú nos "obligabas" a profundizar no sólo en cada palabra, sino en cada autor.
Trabajábamos expresión oral, pero también expresión corporal, ritmo, música. Todas las capacidades entraban en juego.

¡Era fantástico!

Siempre me impresionó tu capacidad para reproducir cualquier melodía:
Recuerdo que a veces cogías el acordeón, otras el piano, era increíble, no habías estudiado música y sin embargo terminabas tocando el tema, era como si las notas estuvieran en tu mente y sólo tuvieras que dejarlas salir.

Mira que es difícil trabajar con adolescentes, ahora lo sé bien, nosotros lo éramos entonces, teníamos en torno a 15 años cuando participamos en un certamen de teatro en Murcia y conseguimos el primer premio con una obra propia, lo único que recuerdo es que estaba centrada en la naturaleza, que éramos rocas, arbustos, animales en peligro de extinción... yo qué sé, nos dirigías de una forma tan cuidadosa , tan respetuosa con las peculiaridades de cada uno , que sentíamos como nuestro el resultado, porque todos habíamos puesto nuestro granito de arena antes de llegar al proyecto final.

No contenta con esto, dirigías una coral y cada año nos preparabas algún tema especial, algo diferente, siempre de gran calidad.
Luego fuimos a Sada, en la Coruña.

¡Qué recuerdos tan especiales tengo de aquella época!
y en gran parte te los debo a ti, Elvira.

¡Qué montón de ventanas nos abriste al mundo!

Es una lástima que estas cosas sólo nos atrevamos a decirlas cuando ya no estáis, aunque tú sabías el tremendo cariño, además de respeto, que nos inspirabas.
Descansa en paz.

Te vas tan sola como siempre
te echaremos de menos
yo y los abrazos de la tarde
yo y mi alma y mi cuerpo

tu larga sombra se resiste
a abandonarnos / pero
has decidido que se fuera
contigo a todo riesgo

de todos modos no querría
que enterraras tu sueño
aquel en que tu amor de nadie
era como un estreno

te vas de nuevo no sé a dónde
y tu adiós es un eco
que se prolonga y nos alude
como un último gesto

nunca guardaste la ternura
como pan para luego
estoy seguro de encontrarla
liviana entre tus pechos

te vas con paso de derrota
pero no me lo creo
siempre has vencido en tu querella
contra el odio y el miedo

quién sabe allá lo que te aguarda
ese allá tan desierto
que se quedó sin golondrinas
todo erial/ todo invierno

mas si una tarde te extraviaras
entre el mar y el espejo
recuerda siempre que aquí estamos
yo y mi alma y mi cuerpo

(SONATA PARA ADIÓS Y FLAUTA)
(Mario Benedetti)


Por ella nos reunimos ayer ,día 2 de diciembre de 2012, no sólo los integrantes de distintas generaciones del grupo de Teatro Tizona, que ella creó, sino también miembros de diferentes grupos de teatro aficionado de Zamora.
El encuentro fue realmente emotivo.
El Teatro de la Delegación de Cultura, ya lleva su nombre, y nosotros, los que alguna vez actuamos allí, ayer sentimos su presencia más que nunca.

Mira que me propuse que iba a controlar la emoción, fue imposible, desde el momento en que empezaron a desfilar todas las Obras que habíamos representado, nos llegó tal aluvión de recuerdos, que no había forma de contenerse. Así que nos cogimos de las manos y finalmente nos abrazamos.


El Cerco2. elvira.jpg
El Adagio de Albinoni nos acompañó como hacía en cada ensayo.
Después del calentamiento de voces, cada uno le dijo a aquella silla vacía que había en medio del escenario y que para nosotros era ella, lo mucho que la echábamos de menos, lo mucho que habíamos aprendido con ella, la manera en que había cambiado nuestras vidas: Desde quien ahora se dedicaba al teatro como profesión, hasta los que habíamos aprendido a controlar la timidez ante el público, gracias a sus enseñanzas.

El video recordatorio de su trayectoria, nos trajo a la mente lo inmenso de su labor.

Estoy totalmente convencida de que Elvira ha dejado un pedazo de sí misma en cada uno de nosotros, cómo sino se explica que personas de tan distintas generaciones hayamos sido capaces de abrazarnos tras conocernos sólo unos minutos antes.
En un momento de aislamiento como el que vivimos, fue suficiente saber que los allí presentes habíamos trabajado con ella, para que se creara un lazo invisible entre nosotros, que nos hacía cómplices, más próximos a ella.


El Cerco. Elvira Fdez de Barrio.jpg


Finalmente, la representación del CERCO DE ZAMORA por miembros de distintos grupos de teatro provinciales, fue el colofón a ese homenaje tan merecido.


(Si quieres ver la noticia tal y como aparece en el diario local, ya sabes, entra en el enlace)


Nunca antes me había importado tan poco viajar de noche, llegar a casa a las tantas.
Elvira, nuestra querida Elvira, nos acompañaba y espero que siga con nosotros siempre.













Grupos de Teatro y Danza Tizona