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1. BELLIDO DOLFOS


¿Héroe o Villano?:
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Puerta de la Traición (Zamora)

En el apartado "Personajes Históricos" hemos hecho referencia a la figura de Bellido (Vellido) Dolfos.

Entonces os preguntaba lo siguiente:

-¿Qué opinas, crees que Bellido Dolfos era realmente un traidor o lo que intentaba era ayudar a su reina?...


Aquí tenéis un artículo, publicado en la "opinion de Zamora" que recoge los diferentes puntos de vista sobre este aspecto, incidiendo en su papel de héroe más que el de villano transmitido por la Historia.

NO olvidéis que quien escribe la Historia, es quien tiene capacidad para hacer llegar a los demás su versión y ésta es , a mi entender, la causa de que a Bellido Dolfos se le conozca más como traidor que como héroe y de que a la famosa puerta de salida del Castillo se la denomine "Puerta de la Traición".

Esta es la noticia:

El próximo 7 de octubre se convertirá a partir de este año en mucho más que el aniversario de la muerte del Rey Sancho de Castilla.
Será también el momento en el que, tras casi diez siglos de historia, Zamora destierre la figura de Vellido Dolfos como traidor y lo convierta en héroe a través del cambio de la denominación de la Puerta de la Traición, que pasará a llamarse Portillo de la Lealtad. Una placa conmemorativa dará fe al respecto en un acto previsto para dentro de tres meses. La iniciativaha contado con el respaldo de toda la Corporación local del Ayuntamiento de Zamora.
Sin embargo, los zamoranos extraen de la historia conclusiones contrapuestas entre sí y lecturas que varían en función de la óptica desde la que se mira.
Históricamente hay que ser conscientes de «lo controvertido que es definirlo de traidor o leal, ya que si bien es cierto que defendió la ciudad ahí queda la incertidumbre sobre si tenía algún pacto para su beneficio».
Hay quienes opinan que es mejor «que dejen las cosas como están, ya que hay asuntos mucho más importantes» en la ciudad.
Otros abogan por honrar a la figura de Vellido Dolfos «con alguna estatua, calle o plaza».
Para ellos Vellido Dolfos fue «un héroe para la ciudad de Zamora ya que si no es por él, la ciudad habría caído finalmente en las manos del rey Don Sancho, el hermano de doña Urraca, y nuestra historia no sería la misma ya que hablaríamos de un rey único en Castilla, León, Zamora, Toro y Galicia» ...

«no sólo es el héroe de Zamora, sino que lo es también de todas las regiones que intentó reconquistar Sancho en contra de la voluntad de su padre, Fernando I».

Otros se toman el asunto con humor:«me encanta que Vellido Dolfos siga siendo el traidor porque en toda leyenda que se precie ha de haber un malo para dar vida a la historia».


Algunosdefienden que esta resolución «es un principio de justicia histórica que conocen la mayoría de los historiadores medievalizantes».
La tradición castellana reza que Vellido Dolfos fue un traidor por matar a Sancho, deseoso de reunificar todos los territorios cristianos por la fuerza de las armas.
Sin embargo, para muchos zamoranos, este misterioso caballero no es traidor sino héroe por liberar a Zamora del asedio y jugarse la vida para salvar la ciudad.

(Adaptación del artículo aparecido en “La Opinión de Zamora.12-07-2009, al que añado mi opinión personal.

2. Bellido Dolfos: Un Comando intrépido

En los últimos días han aumentado los artículos de opinión en torno a Bellido Dolfos. Aquí tenéis un fragmento de un artículo publicado hoy mismo en la Opinión por Angel Vidal Centeno, de Zamora.(22-07-2009):

«La verdad es lo que es, aunque se piense al revés», dijo el sabio poeta A. Machado, y como estoy de acuerdo con su dicho, no vaya pretender aquí ahora contar la verdad (?), pero sí, para jugar en igualdad de armas con la tendenciosa leyenda hasta ahora dominante, contar otra historia oculta y casi desconocida que habla de que el plan urdido por los zamoranos y ejecutado por Bellido tiene toda la apariencia de una acción de un intrépido comando: actuar dentro de las líneas enemigas, dar un golpe maestro y regresar sano y salvo a la base.
Mientras tanto, hay que decirlo, El Cid no estaba allí donde debía estar, custodiando a su señor, como buen «alférez del rey o del pendón real», sino «cumpliendo como dios manda» en el lecho de la seductora Urraca (la Mata Hari medieval). ¡Buen ardid, vive dios!

Así, el personaje de El Cid, héroe sublime de los súbditos castellanos, no deja de ser un soldado envilecido y desleal para la otra parte de la actual autonomía. (Por cierto, conviene subrayar que hay quien opina que El Cid no destacó, precisamente, por ser un santo varón, y su rey, verdaderamente, tampoco).

Si alguna lección podemos sacar de este episodio, es que no se puede hacer historia partiendo de cantares de gesta que fueron, como siempre, acuñados en Castilla y por castellanos más de un siglo después de los hechos.

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3. Vellido Dolfos en el «Quijote»

Tiene varias referencias:

-En el capítulo XXVII de la 1.ª parte, Cardenio, protagonista de un episodio inextricablemente enlazado con la trama principal, le encasilla en esta «galería de varones ilustres»:
«¡Oh, Mario ambicioso, oh Catilina cruel, oh Sila facineroso, oh Galalón embustero, oh Vellido traidor, oh Julián vengativo. Oh Judas codicioso!».
Aunque sea innecesario, quiero aclarar que los tres primeros son figuras egregias de la Historia de Roma; Galalón es el traidor del poema de gesta francés: «Chanson de Roland» y el conde Don Julián, el gobernador de Ceuta que entregó la plaza, y con ella el Estrecho, a los invasores musulmanes de 711, a los que se unió.

- Luscinda, la enamorada del dicho Cardenio, en el siguiente capítulo, define así a Vellido:
«En esta Andalucía hay un lugar de quién tiene título un Duque, que le hace uno de los que llaman Grande de España; éste tiene dos hijos: el mayor, heredero de su Estado y, al parecer, de sus buenas costumbres, y el menor no sé yo de qué sea heredero, sino de las traiciones de Vellido y de los embustes de Galalón».

Pero lo anterior es anecdótico al lado de la siguiente parrafada:
-«¿por qué ningún particular puede afrentar a un pueblo entero, si no es retándole de traidor por junto, porque no sabe en particular quién cometió la traición porque le reta.
Ejemplo de esto tenemos en don Diego Ordóñez de Lara, que retó a todo el pueblo zamorano, porque ignoraba que sólo Vellido Dolfos había cometido la traición de matar a su rey, y así , retó a todos, y a todos tocaba la venganza y la respuesta; aunque bien es verdad que el señor don Diego anduvo algo demasiado, y aún pasó muy delante de los límites del reto, porque no tenía para qué retar a los muertos, a las aguas, ni a los panes, ni a los que estaban por nacer ni a las otras menudencias que allí se declara; pero ¡vaya!, pues cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre, ayo ni freno que la corrija». (Cap. XXVII de la 2.ª parte).
Este pasaje parece un eco del Romancero y del Mío Cid, y sigue con una exposición de la filosofía de la guerra, a cargo de Don Quijote, análoga al famoso discurso de las armas y las letras.

En el Cap. IV de la 1.ª parte, dice el protagonista de la inmortal obra:
-«Cada uno es hijo de sus obras».
Aplicada a lo que estamos tratando, sería decir que lo que hiciera o dejara de hacer este héroe local de guardarropía que nos ha surgido en Zamora de la noche a la mañana, o el preste Juan de las Indias, no afecta para nada a los zamoranos de entonces ni a los de ahora. Pero a mayor abundamiento, y según algunas de las múltiples versiones de la leyenda, el tal Vellido, «ni siquiera era de los nuestros». Se trataba de un mercenario portugués.

Ya Cervantes, sin necesidad de su clarividencia propia del genio, estaba al cabo de la calle de los posibles fallos en lo que hoy llamamos Administración Local (o política caciquil, según los casos) y en referido cap. XXVII de la 2.ª parte, consigna, con su humor inimitable y esta vez por boca de Sancho, una frase lapidaria:
-«Tan a pique está de rebuznar un alcalde como un regidor».
(Otra aclaración: Regidor, en la época, era el «Concejal que no ejerce ningún otro cargo municipal». Muy distinto del Corregidor, Magistrado real con mero mixto imperio, es decir, jurisdicción civil y penal; vamos, el equivalente a los actuales Jueces de 1.ª Instancia e Instrucción).
Para reescribir el «Quijote» y no digamos el Romancero y la Literatura Romántica, borrando o cambiando lo relativo a Vellido Dolfos sólo se me ocurre lo de Muñoz Seca en «La Venganza de Don Mendo»:
«para tomar torreones, cuatro Quiñones son pocos; hacen falta? más quiñones».

Ceferino Cuadrado Matallana (Zamora)